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  • lugaitán

Una entrevista

Astrología y política

Esta es una entrevista que me hizo Nadia Quantrán para voxsud.com, un medio digital de noticias.

¿Qué pensás de esta forma actual de vivir la espiritualidad desligada del contexto?

Es una forma de concebir la espiritualidad muy antigua, muy de los mundos separados, de como era antes la vida en la tierra. O pertenecías a Occidente y por ende a la vida económica, política, científica; o al mundo Oriental y experimentabas esas otras dimensiones, el ashram, la meditación, el rezo y el ayuno. Sucede que ahora es un momento de unidad de esos mundos, y en esto tiene mucho tiene que ver la globalización. Los occidentales tenemos una suerte de angustia existencial casi permanente y no la podemos explicar: Por eso, empezó a haber un número cada vez más grande de personas que se acercan a los espacios de trabajo terapéutico, que incluyan otras herramientas que incluyan astrología, meditación, yoga, etc.

-¿Cómo describís la astrología?

Para mí es sobre todas las cosas un lenguaje. Un lenguaje que brinda categorías para entender un montón de cuestiones que -en mi caso- no podía mencionar. Después siento que es muy completo (por lo menos desde el abordaje que pretendo hacer), porque contempla la dimensión psicológica, la emocional, la energética, también la relación con el cuerpo físico, que es muy potente.

El hecho de poder visualizar muchas cosas, ya de por sí libera de mucho dolor y angustia. Poder generar una interpretación de lo que sucede, puede parecer poco, pero en realidad poner sobre la mesa ciertas cuestiones, ayuda a poder plantearlo con más claridad..

“La astrología es un lenguaje que brinda categorías para entender un montón de cuestiones; contempla la dimensión psicológica, la emocional, la energética, también la relación con el cuerpo físico.”

Se pueden hacer predicciones también, existe esa posibilidad. Pero normalmente desde mi lugar, lo hago dentro de situaciones colectivas y sociales. Esto, tiene que ver con la auto preservación primero; y luego respecto a que es difícil separar el propio deseo o los propios miedos, y lograr una mirada objetiva de lo que puede llegar a suceder. Esto no sólo aplica a la astrología mundana, sino a la astrología de los individuos; incluso con la intuición y la videncia, uno percibe muchas cosas que no es que no son reales, sino que pueden ser reales sólo en una pequeña proporción, entonces por tu propia historia, biografía, condicionamientos, se sobredimensiona todo eso que se percibe, lo que se siente, suña o registra. ¿Qué hago con esto que vi? es la pregunta. Creo que uno tiene que atender a esa visión y luego esperar a que las cosas sucedan, contrastándola con la materia, con la realidad.

-¿Qué tipos de astrología existen?

La que está más extendida y la que fue más desarrollada en la actualidad y en los últimos años es la astrología psicológica, apuntada más a trabajar con la psiquis individual. La astrología mundana es una astrología muy antigua, pero lo que pasó es que quedó como un procedimiento viejo.

-Ah! es más antigua de la que se usa en la actualidad…

sí, es antiquísima, imaginate que la astrología la usaban príncipes, emperadores, reyes para tomar decisiones. Es que la astrología como cualquier disciplina tiene sus debates, sus contradicciones, tensiones, exploraciones, sus modas. Ahora lo que más se usa es esta que te contaba, la astrología psicológica; las personas además no quieren entrar en el universo de la astrología mundana, porque eso implica posicionarse políticamente, y claro, nadie quiere (risas).

Acá en Argentina somos muy reactivos, , decimos cualquier cosa y ya es una histeria, se entiende por que sucede, pero el hecho es que sucede así.

“Ahora lo que más se usa es la astrología psicológica; las personas no quieren entrar en el universo de la astrología política -o mundana-, porque eso implica posicionarse políticamente, y nadie quiere.”

-¿Qué surgió primero en tu vida, la astrología o la política?

Diría que formalmente que la política, porque mi familia es de ese palo, siempre vinculados a la militancia. Pero como otros intereses que estuvieron en mi vida y no tuvieron mucho lugar, toda esta parte más de lo perceptivo y sensitivo era una parte relegada, que quedaba en el terreno de lo mágico.

Recuerdo de haber pasado muchos veranos en Santa Fé, en el Río y con esta cosa medio mística que tiene el Litoral; hay así como muchas leyendas, mitos de lo que pasa en la hora de la siesta. En la medida en que me fui haciendo grande, eso fue quedando en el camino; igual recuerdo de que a los quince años más o menos, ya tenía decidido estudiar Ciencias Políticas, pero que también me interesaba la astrología y que también me iba a dedicar a eso. Ya estaba en ese momento decidiendo hacer astrología política, así lo decía. Hace poco tiempo me acordé de esto!

Antes de dedicarme a este mundo, trabajé como empleada de un sindicato y luego estuve haciendo un trabajo tipo administrativo de un proyecto del Banco Mundial, y con lo que gané me fui a la India poco menos de 6 meses a explorar sobre el yoga, estando sin ocupaciones durante un periodo… cosa que no sabía hacer! Siempre estaba con muchas actividades, no contemplaba el tiempo libre, y la decisión de tenerlo ya era en sí misma espiritual.

En los últimos años me dediqué mucho más a las clases de yoga, astrología, registros akáshicos, fue en el último año en que me volví a involucrar con la temática de política, y estuvo muy relacionado a los movimientos de mujeres. Todo el año pasado estuve trabajando con muchas mujeres que venían con relatos de abusos, violaciones, de violencia, abortos e interrupciones de embarazos, que ese siempre es un tema muy tabú; sumado a esto, todos los movimientos del #NiUnaMenos.

“El último tiempo me dediqué más a las clases de yoga, astrología, registros akáshicos; este año me volví a involucrar con la temática de política, y estuvo muy relacionado a los movimientos de mujeres.”

Ahí también mi perfil de consultante cambió, y eso creo que tiene que ver con un proceso individual y colectivo a la vez, hasta hace unos años las personas que se querían hacer una carta natal, eran del mundo del yoga, músicos, actores, más desde lo artístico. Es más reciente que gente de otros mundos se haya empezado a interesar, eso será de hace año y medio como mucho que está sucediendo.

Mucho respecto a esto vino desde las canalizaciones de registros akáshicos en consultas, aparecía mucho sobre la integración de Oriente y Occidente, del hemisferio izquierdo y el derecho del cerebro, todo desde un pulso de la humanidad en la búsqueda y necesidad de la evolución que necesitamos hacer. Después encontré un texto de Osho sobre la integración que me hizo retomar esto.

A mediados de este año estaba de viaje en Europa cuando una amiga fotógrafa me cuenta que estaba haciendo unos trabajos para una Escuela de Astrología, y veo que en el programa de estudios en el último año tenían una formación de astrología mundana o política y otras que también me interesaban. También me pasó que un profesor de astrología, un referente para mí en el tema, empezó a compartir cada vez más artículos sobre astrología política asociado mucho a la carta natal de Argentina; desde ahí me pareció muy interesante el enfoque.

Ahí se empezaron a unir varias cosas que me interesaban, y resultó en que ahora me voy a Barcelona a estudiar astrología política, en pleno proceso independentista de Cataluña, parece una broma astrológica del destino! (risas). Asimismo, todo está muy intenso en Argentina, así que viene bien un respiro.

Argentina, astrológicamente hablando

-Respecto a la carta natal de Argentina, ¿qué me podes contar?

Argentina es sol en cáncer, ascendente en libra y luna en capricornio. La estructura básica de cáncer y capricornio habla de nuestro nacionalismo. También la presencia de jupiter en la casa 1 colabora con nuestro orgullo nacional. Cáncer y capricornio son cerrados con todo lo que tiene que ser diferente; tenemos una relación con los inmigrantes que es por un lado muy receptiva como muy discriminatoria también. Aplaudimos la inmigración europea, pero en su momento también generó mucho rechazo.

“Tenemos una relación con los inmigrantes que es por un lado muy receptiva como muy discriminatoria también. Aplaudimos la inmigración europea, pero en su momento también generó mucho rechazo.”

Ni que hablar con los inmigrantes latinoamericanos, primero hay un rechazo absoluto y luego de a poco, muy de a poco se va integrando.

Lo mismo en términos políticos, situaciones binarias: es de un lado o del otro.

-¿Por qué todo está dado siempre desde polarizaciones?

Sí, eso es muy del aprendizaje del ascendente en libra. Hay una tendencia a polarizar y a generar situaciones de peleas opuestas, pero el aprendizaje mayor está en el encuentro entre esas diferencias. Eso estuvo presente durante toda la historia argentina, desde el principio

-Sí, unitarios-federales, centro-periferia, capital-interior…

-Exacto, esas dicotomías siempre estuvieron, y se fueron modificando pero siempre presentes. La parte canceriana se puede ver en esto del granero del mundo, la idea de alimentar a todos, porque es una energía muy maternal, entre muchas cosas.

En la astrología mundana o del mundo (como en realidad se la llama a la astrología política), se considera al Sol de una carta natal como los gobernantes, en el caso de Argentina con el Sol está en Cáncer, y lo que buscamos es que la figura que esté en el gobierno, sea una suerte de entidad dadora que nos garantice la supervivencia pero que nos resuelva todo también.

-Lo veo también en ciertas negaciones que aparecen a veces, que no son gratuitas, hay que generar concesiones fuertes para poder sostener ese ´no querer ver´…

-Sí, eso está mutando. Esta cosa muy centrada en la figura presidencial. No sólo por los tránsitos que está atravesando Argentina y permiten que eso suceda, sino porque hay como una suerte de tendencia a nivel global, de que el poder pase de las instituciones a estar más en la sociedad, eso está sucediendo. Va a demorar, claro que sí.

-Hace poco, leía un posteo en el que hablabas de un factor común entre los últimos eventos tan fuertes que sucedieron, la muerte de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, el submarino con sus 44 tripulantes

– Si, fue una interpretación simbólica en cuanto a pensar que el elemento común fue el agua. Y también que reaparezca el tema de los pueblos originarios, que no es un tema que esté siempre en agenda. Eso me dio la pauta de estar en una purga de dolores muy antiguos, los desaparecidos y los pueblos originarios, son como las heridas eternas.

Y después porque las aguas tienen que ver con las emociones, con la memoria, con la psiquis colectiva, de ahí viene la vida en la tierra, ahí está almacenado todo.

Los que se sienten interpelados son siempre los mismos, las acontecimientos no modificaron por el momento el lineamiento político del país. Si bien son eventos que son muy movilizantes, los sectores que se activan siempre son los mismos; no es que estos eventos hacen reflexionar a otros sectores. Creo que ahí tiene que ver un poco con la inercia que tenemos como Nación. No es que ante el primer evento empezamos a cuestionar a quienes tienen el poder.

Estas interpretaciones o relaciones que establezco no dicen dónde está el submarino, o si los tripulantes van a aparecer vivos, o sí a Santiago Maldonado lo ahogaron o no lo ahogaron, no estoy diciendo nada de eso; sino que estoy diciendo: el elemento común es el agua, y todo lo que eso representa.

-¿Cómo construís tu lugar de consultante, frente a personas que están trabajando por un lado su parte espiritual y por otro lado apartado, la política y el contexto?

– En el campo terapéutico, me ha pasado muchas veces de atender mujeres en los días cercanos a las marchas por el Ni Una Menos, y normalmente lo que hago es poner sobre la mesa, que está sucediendo todo ese movimiento, y que quizás no tenemos la conciencia o no nos sentimos interpeladas de un modo directo, pero evidentemente nos afecta. Eso como para empezar y dar apertura a la sensibilidad.

Y algo muy curioso, es que estuve trabajando con personas que estaban muy vinculadas a la militancia y llegaban agotados, desvitalizados, angustiados; con la sensación de no tener más combustible ni nada para aportar. Y para mí eso es algo que también necesitamos elaborar un poco, sobre todo en la alquimia de lo femenino y lo masculino.

Porque hay algo, más que nada en las mujeres, en la idea y posibilidad de cuidar a otros, un poco por biología y otro poco por construcción social; es algo que más-menos nos sale y es parte de la inteligencia de lo femenino estar atento al otro, como algo uterino mamífero por llamarlo de algún modo; pero que sea nuestra obligación hacerlo, eso responde a una estructura social.

Me es muy habitual ver mujeres que militan o con vidas profesionales o académicas muy intensas y potentes, con un lado masculino muy desarrollado (que lo festejo muchísimo!); pero muy desconectadas de ese otro lado más vulnerable, más sensible.

Son esos lugares de nuestra estructura energética, que necesitan mucho cuidado y atención, ya que la única forma de repararlos es desde la quietud y el descanso; pero sucede que en el mundo del hacer no está contemplada esa dimensión.

Creo que esa es la forma de alquimizar lo femenino y lo masculino en términos individuales es generando espacios de cuidado personal, primero me cuido yo y después me subo al mundo, a la beca Conicet, al trabajo en el barrio, a las marchas… o a ser lo que quieras ser! Muchas aparecen con sintomatologías, no graves, pero sí como resultado del colapso que están sintiendo, que aparece en el cuerpo.

“Creo que la forma de alquimizar lo femenino y lo masculino en términos individuales, es generando espacios de cuidado personal, primero me cuido yo y después me subo al mundo.”

Igual son como patrones que aparecen, de consultantes que vienen por situaciones similares por tandas (risas)…¡es la energía misma manifestándose!

La perspectiva de género

–Respecto a esto que me contás del feminismo y la perspectiva de género en consultas, ¿qué sucede con este tema?

Mirá, justo hace unos meses atrás sufrí una especie de bullying en las redes por una opinión respecto a estos temas. Temática que también tiene sus discusiones dentro de organizaciones feministas (tengo muchas consultantes que militan en estos movimientos).

Todo surge de lo que me ha pasado en sesiones con consultantes hombres, relatos y confesiones respecto a situaciones de maltrato o abuso a sus parejas. En esos momentos me estremezco, pero también entiendo que esa persona está intentando modificar algo, quiere de algún modo hacer algo distinto con su vida; estas situaciones comenzaron a generarme mucha reflexión en torno a este tema.

Y ahí, directamente relacionado, aparece el debate de la existencia de las cárceles como espacios de disciplinamiento de las conductas en casos de violación, para reflexionar si realmente sirve.

Ocurre, que si entendemos esta cuestión como algo sistémico, no sé si se va a resolver el síntoma dentro de un ambiente con las mismas prácticas; finalmente se presenta como el peor lugar para resolverlo. Agregando también, esta idea de desear que el abusador sea abusado como castigo; es un poco fuerte, por lo menos yo no lo pienso así.

“Si entendemos esta cuestión como algo sistémico -el abuso y la cárcel como castigo-, no se si se va a resolver el síntoma dentro de un ambiente con las mismas prácticas; finalmente se presenta como el peor lugar para resolverlo.”

Y ahí surgió que muchas mujeres me dijeron que tenía una responsabilidad social, si se quiere, con muchas lectoras y que estaba hablando desde un lugar muy liviano, -con muchas otras acusaciones entre medio-, y con comentarios muy violentos sobre mi y mi trabajo. Y bueno, después me llegaron artículos de la antropóloga Rita Segato; pero en realidad mi intención, siempre fue plantearlo como una pregunta, porque claro que no está bueno que una persona que cometió un abuso esté libre como si nada, pero tampoco sé si la cárcel es la mejor solución, aparecen muchas contradicciones respecto a estos temas. Y había sido una semana cargada de temas, había aparecido el cuerpo de Santiago Maldonado, estaba en circulación todas las denuncias de las actrices de Hollywood abusadas por este director.

Por otro lado, es también entender y aprehender que escribir públicamente implica un grado importante de exposición.

-¿Tenés otros colegas trabajando esta rama de la astrología política?

Alejandro Lodi fue un profesor, y me gusta mucho de lo que hace. Después está Adolfo Gerez, pero después no conozco mucho más. Sucede que son astrólogos de otra generación, tienen más de 50 años, escriben y publican cosas, pero con formatos más extendidos que no son de mucho alcance en las redes sociales quizás, pero hacen un trabajo muy interesante.

Sé que es algo que incomoda mucho a las personas, y lo noto con la cantidad de seguidores, que suben y bajan cuando publico esos artículos, son temas que la gente no quiere hablar, escuchar ni leer. También está muy bueno que sean capaces de elegir lo que quieren, sea que les guste o no.

También es el tema de los campos energéticos y la atracción, porque si una persona me consulta para hacer un trabajo terapéutico, tiene que saber con quién está viniendo; porque para entender una carta natal o una individualidad, trabajo mucho desde el contexto y las transformaciones sociales.

-¿Se viene algún libro?

¡Es una buena pregunta! Tengo mucho material, compilaciones; es la idea sí, de ir armando algo con todo eso. Y creo que en primera instancia, me gustaría que sea un libro digital; sé que hay gente a la que le gusta más la mística del libro en papel y el ritual de ir a comprarlo, abrirlo, sentarse en el sillón con el velador a leer, pero me resulta interesante las circulaciones de la era digital. Si, próximamente creo que será un proyecto para ser realizado en este tiempo de viaje en Barcelona.

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