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 de Lucía

Gaitán

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Tarot trans


Esta es una charla y entrevista que le hice a Sara @la.terror. A ella la conocí porque hizo su propio #tarot, basado en su proceso de transformación personal. En esta charla, hablamos de todo, tarot, #astrologia, ser trans y el tiempo que nos toca vivir. Al final ella me tiró las cartas y fue una gran gran lectura. Siganla en Ig que además hace su #oraculo lunar.




L- Estuviste haciendo una reversión del tarot.


S- Sí, una relectura. No una reversión exactamente. La verdad fue una bajada, no fue una cosa… fue más del inconsciente que del consciente. Yo siempre había estudiado el tarot…

Pero nunca me había dedicado al tarot, pero había estudiado todo… alquimia, esoterismo, el ocultismo, todo eso yo siempre lo había estudiado por mi cuenta hasta que empecé a tener clases con Karen (@kar3nd1az). Y creo que eso abrió una puerta, porque a la tercera clase que estábamos ahí en el grupo trabajando… nada, el tarot mismo, en 15 días me bajó… las arcanas mayores me bajaron así en 15 días: me senté y empecé a dibujar no se qué y en 15 días las tenía.



L- Porque son ilustraciones tuyas.


S- Sí, son ilustraciones mías pero son muy referenciadas de fotos de la internet, de películas, o sea, como si fueran también relecturas… Después que yo lo terminé, yo lo miraba y había cosas que no me quedaban claras como ¿por qué hice esto? o ¿por qué le puse esto a esta carta? Hasta que después fui entendiendo por qué.


L- Y ¿ a qué conclusiones llegaste? –risas-


S- Llegué a un montón de conclusiones que tienen que ver con mi proceso… si vas a estudiar el tarot, muchas veces la gente lo ve como el viaje del héroe. A mí me parece que eso estaba muy impregnado de la cultura patriarcal. Para mí estaba muy embebido de algo que era una visión masculina sobre algo esotérico o sea, ponía roles muy fijos a cada arquetipo. Y a mí me molestaba un poco eso porque mi visión personal de género, de las cosas que tengo de todo. Entonces traté de darle más como si fuera el viaje de una heroína trans o el viaje de otra identidad que no fuera el héroe.


L- Sí, es verdad eso. En el tarot aparece como muy marcado, no? Esta idea de las figuras de mujeres hablan de estadíos de introspección y de conexión con la emoción. Y el momento de salidas siempre son figuras de varones.


S- Exacto. Y además si lo vas a analizar… tipo el loco o el mago, que son las figuras iniciales, son figuras que le dan muchísima masculinidad y me parece a mí que el tarot de lo que mucha gente ve es ese viaje del héroe de la masculinidad, que entra en contacto con un lado de la feminidad que no lo tenía muy aflorado. Para salir en un ser andrógino al final en el mundo.


L- El mundo es andrógino, sí.


S- Es como si la verdad fuera un viaje para la masculinidad. Y eso a mí me parecía medio restrictivo, a veces no me hacía sentido, tipo había bajadas que no las veía. Yo tampoco creo que… creo más en energías activas, pasivas o de recepción o de penetración. O sea, yo creo que son energías que no están en el género.


L- Justamente estuve reflexionando un montón el año pasado sobre eso, sobre el femenino y el masculino que son dos categorías que se usan mucho en el lenguaje esotérico en función de El Kybalion, que es ese tratado esotérico sistematizado, pero que igual en esa época ya era momento de patriarcado. Entonces si bien es verdad que no está hablando del género ni del sexo biológico, necesariamente lo asociamos con varón y mujer o sea, es como que nuestra mente va a eso. Las personas que conozco que son muy del palo esotérico te dicen "esto es otra cosa". Yo digo "pará, porque hay un montón de cuestiones que se fueron modificando." Por ejemplo, en la astrología en relación a movimientos sociales y cambios sociales. Un ejemplo para mí muy evidente con la astrología es con la casa 12, no? Que vos tenés de hecho Saturno en la casa 12. Después si querés, si te interesa, te cuento un poco de eso.

Entonces, en la casa 12 tradicionalmente se pensaba que ahí aparecía la información de las prisiones, de los hospitales, no? Que eran los momentos donde los seres humanos reflexionaban. Porque obviamente, en una sociedad medieval ¿quién decía “ay me voy a retirar del mundo a conectar con mi fuero interno”? Nadie. Nadie tenía esa chance de hacerlo. Pero después con la aparición de Jung y la noción de individuo moderno empezamos a decir "este es el inconsciente colectivo" o son los momentos de retiro. Entonces digo, ¿por qué no podemos cambiar esa terminología de femenino masculino y así, como vos decís, pensar en receptivo, activo, interior, exterior y sacarle esos nombres?


S- Claro. Porque el tarot también al mismo tiempo es un juego siempre, es un juego de dualidad y de polaridades. Pero no hace falta que sea estanque. También está para ser interpretado como te parezca, pero a mí me parecía que se podía interpretar y además no sé, a mí me parece que cada persona que le guste el tarot debería tener su propio tarot. El reescribir el tarot y redibujar el tarot.


L-  Recostumizado, sos hija de esta época, todo customizado- risas-


S- Es porque cuando lo estudiás y lo bajás a tu manera te empieza a hablar a vos de una manera muy fuerte entonces lo saca un poco de lo místico y lo trae un poco más cerca.Para mí fue eso por lo menos, me lo trajo más cerca. Siempre me gustaron las ilustraciones de Pixie, de Pamela Colman Smith, a mí fue medio que la puerta de entrada, cuando yo vi esas imágenes cuando era muy joven me agarró… Y no sabía qué eran, no sabía qué significaban ni nada pero las ilustraciones de ella me llamaron mucho la atención. Eso me quedó pegando, me quedó pegando y…


L- A mí hay algo que me gusta de tu versión del tarot que tiene algo medio porno.

Me copa eso - risas- Me gusta, me gusta.


S- Sí, eso también es de la época, o también de mi visión


L- Estamos más abiertos a esas imágenes sexuales y sobre todo de

mujeres disfrutando de la sexualidad, no solo de una sexualidad que es para los varones


S- No, no, totalmente. Sí, el tarot también habla de eso. Para mí el tarot… habla mucho de sexo, del cuerpo, de tu relación con el cuerpo. Pero todas esas cosas yo las tuve que ir desvendando.


L- Vos cambiaste eso también, no? ¿De los arcanos menores? ¿O seguís usando oros, bastos, espadas?




Ilustración de @la.terror

S- Sí, lo cambié. Los oros para mí son los tiempos. Es como si fueran los relojes. Pero es algo más abstracto, es una relación más abstracta que tenemos pero que tiene que ver con el cuerpo, con el cuerpo que navega ese espacio-tiempo, que no tiene que ver con el trabajo en sí, sino con el trabajo que tenemos nosotros en entender nuestro cuerpo, en navegar esto y en hacer con que nuestro cuerpo de frutos. Más que con el dinero o con las posesiones. Después, los bastos son fichas. Las fichas son las que se ponen en el flipper para arrancar el juego. Después, las espadas son las Bic,  que es mi instrumento de trabajo para dibujar, que es la bajada mental, la ilustración… que uso las espadas. Después, las copas son los porros. Que tiene que ver con las emociones. El porro es muy particular, porque es muy acuática.


L- Te lleva a la emoción. Sí, es re acuosa y te pone intuitiva, a veces también perdida y confundida.


S- Exacto. Eso también fue pero también fue una bajada inconsciente, no creo que lo tenga tan claro, no fue un trabajo del consciente.


L- Sí, es como más asociaciones que fuiste haciendo. Ah tipo, tal cosa, tal cosa.


S- Y también permitirme no saber cómo va a quedar, yo no pensaba en usarlo para nada, la verdad era un ejercicio como mil ejercicios que yo había hecho antes de otras maneras, también había tratado de redibujar el tarot otras veces y no había salido.


S- Y esta vez dije bueno a ver lo que sale y empecé con La Loca, que fue la primera carta que dibujé y de ahí fui bajando, bajando, bajando y cuando terminé las arcanas mayores hice una pausa y dije: "tengo que ir hasta el final, tengo que hacer las otras cincuenta y pico y también." Porque tengo dos mazos, el primero que lo bajé es el que uso yo para hacer las tiradas y es diferente del que puse en internet que fue más trabajado después, que tarda más hacerse.


L- Ahí va, ahí va. Qué bueno eso, y que usas tu propio tarot para las tiradas. ¿Vos te dedicas full a eso? ¿Ese es tu trabajo?


S- Hoy en día es mi trabajo.


L- ¡Qué bien eso! Qué bien. ¿Y antes qué hacías?


S- Antes ya trabajé de maestra de arte, de ilustradora, trabajé en agencias de publicidad, di clases de photoshop.


L- Sí pero siempre en el mundo artístico. Bueno tu carta re da eso: Sol en Libra, Luna en Acuario, Venus en casa uno. Y con el Ascendente en Virgo es bajar todo eso.  


S-  Eso me tocó vivirlo más ahora. Creo que este tarot es medio eso, es medio el ascendente en virgo diciéndome…"hay que darle forma". Pero fue un trabajo inconsciente, no tenía un fundamento, no sabía lo que iba a pasar y estaba todo bien y eso me ayudó a no mirarlo porque siempre fui muy crítica entonces todo lo que me bajaba y decía "esto es una mierda, no es lo que pensaba" y esto fue medio: "no soy yo, estoy actuando, es algo que me está viniendo entonces no lo voy a juzgar y eso me ayudó a poder hacerlo." Puedo ser muy crítica conmigo sino. Soy jodida, estoy tratando de ser menos.


L- Yo creo que ayuda un montón lo de las consultas y las sesiones. Como que una se encuentra con la humanidad todo el tiempo, no?


S- Total. En las lecturas yo soy  muy diferente o sea…Soy más optimista, no tiro nada que me parezca que va a lastimar o que no es el momento, nunca doy noticias malas. Es diferente, cuando estamos en la mesa es otra energía.


L- Sí, sí, sí, creo que nos manejamos con esa disociación. Mejor, mejor. Sino pobre gente –risas-


S- Sí, la verdad que sí. Hay gente que me conoce afuera y en la mesa salen aliviadas. Son intensas pero creo que lo manejo diferente, las cartas me ayudan también a tener una contención. Como no es personal, no soy yo. Estoy leyendo las cartas, es la energía de la otra persona puedo no ser tan crítica, porque obviamente soy más crítica conmigo misma.


L- Claro, ¿y tenés por ejemplo exigencias con el cuerpo y eso?


S-Sí, un montón pero como tengo mucho aire también las mentalizo, las bajo.


L- Y decís "es algo de la cultura, del sistema."


S-Creo que mi mentalidad también destruye mucho de las normas y al mismo tiempo me deja en un lugar donde no tengo tanta acción. A mí me gustaría tener un montón de modificaciones corporales y al final yo misma me freno y digo "¿ves? esto es la cultura, esto te lo están tratando de imponer, esto no hace falta, esto son exigencias que no vienen de vos misma". Y a veces sí vienen, pero en esta deconstrucción que estamos haciendo estos días medio que me freno. Pero también estuve aprendiendo a mirar ese camino de la transición, la transgeneridad, transexualidad, todo eso, que sea un poco más leve para mí. Que para mí siempre fue algo muy pesado.


L- ¿Cuándo empezó tu proceso?




Ilustración de @la.terror

S- Tenía 35 años y ahora tengo 41. Re tarde para empezar a transicionar y todo se desencadenó con el nacimiento de mi hija y de mi hijo.

Cuando nació mi hija en 2010 a mí me tocó pensar el futuro de ella, pensar el futuro mío, pensar el futuro familiar y pensar en qué verdad yo iba a estar habitando en la vida de ella.

Y me tocó ver que yo durante mucho tiempo había dicho que esto no era tan importante, que bueno me tocó esta vida. Yo tuve una formación cristiana muy fuerte, pero yo sabía desde los 5 lo que yo era, lo que yo soy. O sea no es que tuve un despertar tardío, la verdad lo que tuve fue una opción tardía porque desde los 5 años que yo sé qué es lo que yo soy. Pero nada, fui dejándolo, jugando con otras cosas. El arte siempre me ayudó a sacarlo de adentro de otra manera, tuve varios episodios depresivos y cuando nació mi hija dije: "no, esto tiene que estar a la vista, esto tiene que estar dicho, esto tiene que estar presente y ella tiene que crecer conmigo de la manera que yo soy porque yo nunca, creo no me perdonaría crear una relación que no fuera verdadera con ella." Que es muy loco porque es medio injusto con todas las otras personas que pasaron por mi vida antes pero también yo era muy injusta conmigo. Y ella me mostró que tenía que cambiar y cuando mi compañera quedó embarazada de nuestro hijo ahí ya fue tipo bueno, mi hija tenía 2 años y medio…

Ahí cambié mi nombre, empecé a tomar las hormonas y de una manera u otra empecé a hacer cambios, pero en eso tipo, como soy muy mental, siempre viendo para dónde me llevaba. Analizando todo y analizando el entorno, y analizando cómo las personas cambiaban, qué es lo que cambiaban y por qué cambiaban y por qué cambiaba yo y cómo cambiaba todo porque es una transición donde transicionar te cambia el entorno.


L- Sí, cambia un montón el entorno, me lo puedo imaginar.


S-Cambia todo, cambia todo, cambia todo.


L-Me imagino que muchas personas quedan en el camino.


S-Un montón quedan en el camino.


L-Un poco porque serán como tus propios rechazos y otro tanto el rechazo.



S-Sí, yo creo que debe pasar, pensando nada más, debe pasar por un lugar donde hay un poco de esa traición de "¿por qué no me contaste esta verdad que era tuya por tanto tiempo?" o también debe pasar por un lugar de "esto no lo acepto, esto es una locura, yo no creo en esto." Debe pasar por un montonazo de cosas.


L- Y también les debes tocar fibras íntimas: los lados homosexuales, bisexuales, andróginos, trans, que yo creo que tenemos todos en realidad pero que no tenemos el espacio para reconocerlo.


S-Sí, yo creo que en el ámbito interno todos tenemos estas aguas que son medio, que están fuera de la norma, yo creo en eso. Pero en grados, o sea, hay gente que le toca más y gente que le toca menos. Yo  también creo que si fuéramos completamente libres no es que nadie sería transexual o cisgénero. No, creo que la diversidad está en eso.


L- Pero para mí serían categorías más flexibles.


S- Total. Pero creo que cualquier salida del armario de esta magnitud en cualquier foro de amistad o medio social, mucha gente cae, mucha gente se va…


L-Probablemente aparezcan personas nuevas.


S-También, aparecen personas nuevas.


L-Pero ese momento de transición entre que se van y aparecen los nuevos es tipo ah vacio,

estoy solapa ahora.


S- Sí, es medio La Templanza (carta que habla de la tranquilidad que viene después de un duelo, cuando todo se acomoda a su propio ritmo). Pero los lazos que hacés después son mucho más fuertes, te sentís más completa. O sea, había canales en mí que estaban muy cerrados también, que después de la transición se empezaron a abrir y en esa represa que se abre, hay aguas que se llevan árboles y se llevan cosas, pero no queda otra, está fuera de tu control. Pusiste la energía, abriste cosas y ya no estás más controlando qué es lo que queda y qué es lo que no. Pero yo quería que mi familia tuviera eso para que fuera más fluído, para que supieran que esto sí existe.


L- ¿Y tu pareja? ¿Cómo lo tomó?


S-Mi pareja tuvo que hacer un trabajo de deconstrucción muy fuerte.

No fue fácil, no es fácil todavía. Y ella tiene mucho miedo de violencia física, ella tiene mucho miedo de prejuicios.


L-De violencia física hacia vos.


S-Hacia mí, sí. Ella tiene mucho miedo de…es pisciana.

Es tremendo, el mundo a veces es muy hostil.


L- A veces lo es.


S- Efectivamente lo es.


L-¿Acá en Buenos Aires también lo sentís?


S- No, no. Acá la gente es menos física, te tiran más miradas.

Buenos Aires es una ciudad progresista. O sea, también en las leyes, sí, me gusta, es un buen lugar. Siento falta un poco la movida, es un lugar más tranca también porque estamos en Zona Norte nosotros. Por eso vinimos a Buenos Aires porque queríamos que los chicos crecieran en un lugar donde no fueran… esa locura de San Pablo que estaba costando mucho (dónde vivíamos hace 5 años). Y lo conseguimos, y estamos bien con eso. Y después cuando ellos sean más adolescentes capaz van a decir acá no pasa nada, me voy, se van a vivir al centro…


L- ¿cuál sentís que es tu rol en la movida trans hoy?


S- Capaz a mi me toca confundir a la gente. Medio…"bueno, pero entonces vos sos trans y tenés esta voz y a veces venís así a veces asá". Mi sexualidad es fluida, entonces no es que entonces soy mujer trans y obviamente quiero estar con hombres y me voy a casar, a buscar un marido. Todas esas cosas que ve la gente medio que…


L-Eso está empezando a aparecer mucho más ahora, no? ¿También? Como la idea de trans tipo tiene que estar con varones y tiene que tener unas tetas gigantes y tiene que vestirse con una minifalda, no? Como una cosa exacerbada de lo que es mujer (ponele).


S- Sí, lo hiper femenino. Son casilleros. Pero hoy como estamos deconstruyendo un montón de cosas creo que hay espacio para otras vivencias. Yo no considero que mi vivencia puede ser universal, nunca universal. No usaría lo que yo vivo como algo para ser universalizado. Por lo contrario, yo creo que tengo algo que no sirve para el universo y no  me molesta, está todo bien. Pero vivir en ese lugar… yo sé que vivir en ese lugar donde no encajas en ningún lado y capaz no tenés un grupo y capaz no tenés unas reglas claras de cómo se vive… es un lugar medio incómodo.


L- Y te hago una pregunta volviendo a esto del tarot, viste en el tarot tradicional, o sea en el tarot de Marsella hay algunas figuras que son como más andróginas si se quiere. O incluso la figura del diablo es trans, viste?


S-Sí.


L-Y mismo hay una lectura de Jodorowsky que dice que en Los Enamorados una de las figuras no podría ser tan fácilmente identificada como varón o mujer y mismo esta idea de El Mundo, no?


S-Sí, sí.


L-¿Vos eso lo tomás en tu tarot también? ¿Hay alguna carta donde lo hayas hecho particularmente por alguna razón?


S- Les maestres o Les enamorades, o sea Les Enamoré también… Hay un momento donde yo traté de hacer con que el femenino fuera universal. O sea arrancamos con La Maga, después tipo La Papisa, La Emperatriz, El Emperador creo que era una figura que quería dejarla masculina pero más porque tiene que ver con una figura del patriarcado.

El emperador es el patriarca. Entonces esa la quise dejar a propósito como algo para pensarse. Y después de eso se meten Los Maestros o El Papa, que ya es una figura medio andrógina en la baraja de White. O sea las personas que te enseñan en la vida a veces son mujeres, a veces son hombres, a veces son seres andróginos. Se puede aprender de esa diversidad y ahí arrancaba. El enamorarse también, te puede tocar enamorarte del mismo sexo. Entonces ahí le empecé a meter un poco el lenguaje inclusivo y cambiar un poco los roles también.


L- O sea porque eso también te quería preguntar. Vos a veces usás la A, la O y a veces lenguaje inclusivo.


S-Sí. Y a veces en portugués, a veces en castellano, a vecés en inglés. O sea también… Son lenguas, son formas. Y al final son símbolos porque el tarot es un juego simbólico y si deconstruímos los símbolos que tenemos y  le damos nuevos significados, construimos realidades diferentes, porque creo que construimos nuestra realidad a través de los símbolos que tenemos. Entonces en esa estructura infantil que tenemos y la vamos llenando de símbolos, aprendemos a ver el mundo de una manera simbólica que es re difícil deconstruir después. O sea, los símbolos tienen un poder tremendo y absoluto que a veces nos entran y son como dioses que nos controlan por dentro. Y encarar esos dioses y deconstruirlos es un trabajo de una heroína, no?


L-Sí, sí.



Ilustración de @la.terror


S-Entonces cuanto más repertorio simbólico tengamos… o sea yo no… por eso también mi tarot creo que no es universal tampoco es tipo tiene que ser más un, más un tarot. Que el lenguaje simbólico sea lleno y repleto de símbolos que a veces hablan de lo masculino, en esto hablan de lo  masculino, en esto están hablando de lo femenino, en esto hablan de un cierto punto del símbolo pero cuanta más riqueza tenemos en nuestros símbolos más podemos tener capacidad de analizar y cambiar el mundo. Porque el mundo es simbólico también, o sea en el tarot y en mi baraja hay referencias mucho al mundo de la cultura y principalmente de la cultura norteamericana. Y como no podés ver la estructura simbólica que tenés adentro no tenés como combatirla. O sea, vos podés llegar hasta un cierto punto y decir "esto me hace ruido pero no tengo ni idea por dónde arrancar." Entonces yo traté de poner lo máximo de locura que podía en la baraja que  a veces no hiciera sentido o a veces hiciera ruido para que te cuestionaras. Porque yo creo que mi baraja también sirve en compañía a otras. Vos tenés que mirar a la baraja de Jorodowsky y mirar la mía y ver tipo…ésta la de Jorodowsky es maravillosa, es genial, es tipo te vuela la cabeza pero tiene toda ideología, toda baraja va a tener ciertas brechas. Entonces cuando la mirás en contraste, te va a hacer ruido algunas cosas y en otras te va a hacer sentido y en eso que vas ampliando tu repertorio te va dando más chance de crecer y para mí es medio eso. Para mí fue una deconstrucción interna de toda esa colonización cultural. Es una baraja que tiene mucha referencia… La Papisa es Cher ponele. Cher, la cantora. Y a mí me toca, ponele, que la papisa sea Cher. Bueno, Cher tiene un hijo que  es un hombre trans. Entonces Cher es una madre que aceptó a su hijo trans y su hijo trans tiene una corporalidad más masculina que puede engendrar vida, entonces puede quedar embarazado y el hijo de Cher le puede dar nietos a través de su cuerpo y él puede parir. Entonces, solo la carta de La Papisa te volcás adentro de la historia de Cher, podés sacarle jugo a algo que ahí estaba y podés llegar a una transexualidad, al entendimiento de un mundo diverso y que te va rompiendo los moldes de qué es ponele ser una matriarca… no? Qué es lo que engendra todo eso. Y no sé por dónde salió todo eso. Pero es un símbolo. Es un símbolo de otra corporalidad que está escondido ahí que me parece que es un símbolo que trae una riqueza para el mundo como lo estamos pensando hoy...


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