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  • lugaitán

Astrología a martillazos


Esta es parte de la charla que tuvimos con Darío Sztajnszrajber a través de Instagram Live el sábado 21 de marzo de 2020.



L- Darío, ¿cómo te llevas con la astrología?

D. Es un lenguaje que me resulta provocativo aunque a priori le desconfío. Vengo de la filosofía y la crítica. Lxs que no creemos en la verdad tenemos una predisposición a acercarnos a todos los dispositivos hermeneuticos. Hay una descarga metafisica con la astrología porque no hay un dogmatismo.


L. También podemos tomar a la astrología como una verdad revelada.Entonces, sos geminiano y sos así o asá. Hay un punto donde la astrologia nos lleva al terreno del misterio, cuanto más querramos definir, más nos alejamos del sentido profundo de la astrologia y de los lenguajes esotéricos.


D. Me encanta esa paradoja, esa tensión. Yo no puedo dejar de buscar la definición. Eso es lo que me atraviesa, mismo desde la filosofía, porque hay una ansiedad por querer saberlo todo. No puedo no ir hacia ese saber pero lo loco es que yo sé que ese saber es imposible. Entonces estoy como en un circulo casi masturbatorio porque sé que voy hacia algo que nunca voy a poder alcanzar, pero gozo con esa imposibilidad.


L. ¿Como es tu carta?



D. Soy géminis, ascendente en libra y luna en piscis. Me hice una carta hace dos meses, estuve viendome de nuevo.



L- Quiero decirte que ví varias veces tu espectáculo y ahí remarcás bastante "lo personal es politico", algo que vino con el feminismo. Y con todo esto que estamos viviendo, para muchxs es el equivalente a verse en un espejo a gran escala, como diciendo "esto que estoy viviendo en mi vida, también está sucediendo colectivamente". En buena medida, ahí aparece la propuesta de la deconstrucción. Bueno, si es que no nos estamos aferrando a formas viejas.

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D- La propuesta de deconstrucción es muy brusca y eso es lo que tiene de seductora. Nietszche ya venia hablando de esto, aunque la palabra deconstrucción no existia, él lo decía de este modo: solo se puede hacer filosofía a martillazos porque la fuerza del sentido común es que nosotros estamos insertos en sistemas que nos van reproduciendo en lugares que nosotros no visualizamos como lugares normativos o lugares normalizados. Entonces cuando aparece la posibilidad de pensarnos por fuera de estos bordes, o sea desbordarnos, es realmente un cimbronazo, hay una brusquedad de fondo, por eso el martillazo. No es que cambia el cielo sino que se resquebrajan los cimientos. El suelo se abre y entras en un caída eterna, es abismo infinito y te das cuenta que ese abismo es tu interioridad. Cuanto unx más intenta conocerse a si mismo, se da cuenta que ese sí mismo es una yuxtaposición de diferentes fragmentos que se van abriendo. Esa caída me parece fascinante y vas intentando aferrarte de un montón de cosas. Sócrates, cuando descubre que no hay una sola verdad, dice que en este mundo nos queda una sola cosa, cuestionar a todxs lxs que se creen dueñxs de la verdad. Entonces lo único que tengo claro cuando alguien viene con el librito diciendo "yo tengo la verdad", me está cagando. Entonces se producen dos direccionamientos pedagógicos. Por un lado, perderse a uno mismo pero por otro lado, saber bien contra quién hay que pelear.


L- Cuando hablabas de todo esto, yo pensaba en la figura del gurú que es muy propia del circuito espiritual. El maestro baja línea, que le dice a sus discipulxs qué es lo que tienen que hacer, como si no tuviese fisuras, como si ya tuviese todo resuelto. También pensaba en la caída del sistema, que de algún modo está sucediendo en estos momentos (pandemia, cuarentena, crisis económica), estamos obligadxs a tocar nuestra interioridad. Para muchas personas esto es muy parecido a un abismo. Ahí aparece la angustia: todo eso que no tenía resuelto vuelve a aparecer, la muerte de mi mamá o una separación y preguntas más potentes sobre la vida y la muerte, una angustia existencial. ¿Qué pasa con la angustia existencial?


D- Hay que diferenciar dos tipos de angustia, eso es algo que trabajamos en filosofía. La angustia cotidiana y la existencial. Las angustias cotidianas tienen, de algún modo, resolución: si se inunda el baño, llamá al plomero. Resolvé. Si te angustia el hecho de que nacimos para morir, no hay un plomero para la muerte. La angustia existencial nos reconcilia con la precariedad. El virus denota y deja en evidencia justamente lo que venimos diciendo en filosofía hace rato: "no somos nada" porque viene el virus y nos arrasa sino también porque se cae otro concepto, el de "individuo". La religión del individualismo muy propia del capitalismo y de nuestros tiempos modernos en estas situaciones catastroficas, hace agua. Y en este sentido, punto a favor de la astrología y de todas las propuestas que hace rato van detrás de lo transpersonal. El individuo es un producto, no la causa. Es un efecto. Entonces ¿cuáles son esas fuerzas que nos anidan y nos constituyen como individuos? Esto es diferente a pensar que "nacimos individuales y después nos relacionamos con lxs otros". Ser individuo es un efecto y esta situación nos pone en evidencia esto. ¿Qué pasa con la angustia existencial? Vivir la normalidad del sentido común es olvidar que vivir también es padecer y no me refiero a flagelarnos, lxs humanxs al mismo tiempo que estamos felices, también duelamos. La paradoja de nacer para morir tiene como derivación que la mayoría de nuestros estados de animo también son contradictorios. Nos olvidamos de nuestro carácter finito: nos creemos segurxs y omnipotentes.


L- Siento que esto es muy occidental. Me pasé unos meses en Indonesia e India el año pasado y veo que como sociedad tienen otros problemas, no es que no tengan problemas sino que tienen otros. Son sociedades muy machistas, de hecho. Pero tienen una conexión con lo cósmico y con la muerte muy diferente a la que tenemos nosotrxs.


D- En realidad, tienen angustias existenciales pero son parte de una vida normal, en cambio en Occidente, está patalogizada. Consideramos que nos la tenemos que sacar de encima. Yo no me quiero sacar de encima la angustia existencial, yo me quiero sacar de encima otro tipo de ansiedades. La ansiedad al consumo, la idea de apropiación del otro, el padecimiento vincular cuando creo que lxs demás son medios para mi propia felicidad...


L- Siento como si en algún punto esa apropiación del otro estuviese vinculada a la muerte.


D- ¿Cómo?


L- Como si quisiera tapar esa angustia existencial por la muerte, agarrándome a las personas que quiero.


D- Pero esas personas también son seres finitos, hacen que ese aferramiento se vuelva ilusorio. El amor en su totalidad es farmacologico. Con el amor intentamos agarrarnos de algo que nos salve de la precariedad, de la finitud. El amor fácilmente se vuelve una religión o una cosa idolatrica. Por eso esta buenisimo no solo repensar lo vincular sino también mundanizar el amor, secularizarlo. El amor no puede ser una nueva religión y que nos traiga los problemas de las religiones tradicionales.


L- Entonces, ¿cómo es esto del amor narcótico?


D- Farmacologico. Eso es para tu terapia.


L- No estaba yendo a terapia ultimamente, voy a tener que volver. (risas)


D- Es un poco como "el amor es el opio de los pueblos", al modo del marxismo. Yo creo que está buenisimo lo que trae la astrologia y que se sume al psicoanalisis. Hay un punto donde no entendemos un carajo pero pasando por todas esas versiones, se vuelve más interesante.


L- ¿Y vos cómo lidias con la angustia? En tu vida cotidiana.


D- Me dediqué a la filosofia así que mi campo de trabajo está dedicado a eso. Esta es mi forma de sobrellevar la angustia de un modo más relajado. Entonces estoy todo el tiempo viendo el tema y en algún sentido se me enfría y no me repercute tanto. Creo que lo más importante es asumirla y no intentar acallarla.

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Foto del feed de Ig de Dario Sz.

ph. Gaspar Kunis.

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