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Amor y Libertad

Actualizado: 23 de ene de 2019


¿Por qué cuesta tanto unir el #amor y la #libertad? Esta fue una pregunta que me hicieron una vez y disparó la creación de este texto. Mis reflexiones al respecto. Creo que hay varias cosas que necesitan ser tenidas en cuenta. Lo primero es que lxs humanxs somos mamíferxs. Durante los primeros años de vida, nuestra supervivencia depende de otra persona. Visto de ese modo, es fácil entender de dónde viene el apego. Luego está la cuestión económica y social que tampoco puede ser descartada. Somos los hijos de la propiedad privada. Y eso implica una construcción moral de qué es lo que debemos hacer y lo que no. Cuáles son las conductas aceptables y cuáles son reprochables. Y después está la otra dimensión, la energética. Su abordaje resulta polémico para las visiones centradas en lo tridimensional. El encuentro sexual implica una conexión profunda con la otra persona. Si nuestro sistema energético responde a lo que llamamos “esponja”, normalmente de personas con mucha #Agua (#Cáncer, #Escorpio, #Piscis) en su Carta Natal, el impacto del encuentro íntimo con otra persona es realmente intenso. Digo que resulta polémico porque no es cuantificable. En términos astrológicos, creo que es más fácil establecer relaciones libres para las personalidades que tienen energía de #Urano o mucho #Aire (#Géminis, #Libra y #Acuario). Pero esto es sólo una cuestión teórica, porque al final lo que importa es lo que decidamos hacer y lo que nos haga sentir mejor. Probablemente las “recetas” vayan cambiando a lo largo de nuestra vida. Entonces puede ser que hoy necesitemos experimentar una forma de vínculo y mañana otra. Esa es una de las bendiciones de vivir en una ciudad grande de Occidente. El peso de la moral con mayúsculas opera, pero tenemos más espacio para la exploración. Al menos comparativamente con lugares de Asia, Medio Oriente o el interior de Argentina.




Por último, nosotrxs lxs humanxs, necesitamos polarizar para entender. Entonces nos ubicamos en una vereda o la opuesta. Tenemos una dificultad grande para comprender que dos cosas puedan existir en simultáneo. Creo que parte de la tarea que toca en estos momentos es dejar de pelear contra esas dos voluntades. La que quiere una relación y la que quiere ser independiente. Y luego es clave la comunicación con la otra persona. Poder decir qué es lo que necesitamos, pero también aprender a darnos amor y cuidados, porque nadie puede hacerlo por nosotrxs. Además, formar parte de una red afectiva es clave. El amor necesita estar democratizado, no centralizado. ¿Qué es lo que significa esa democratización? Dependerá de cada uno, pero hay muchas chances que eso implique amigxs y familia. No hay respuestas cerradas y para saber qué es lo que mejor nos va, necesitamos observarnos, experimentar e ir chequeando cómo nos sentimos. Estamos aprendiendo a maridar amor y libertad. Unos ensayos más, después de la crisis del modelo tradicional de familia y pareja.

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